La importancia de dejar huella en tu vida
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El podio de los triunfadores

 

 

 

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20.11.2022
Jesús Portilla
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¡Qué cierto es que el roce hace el cariño!

Creo que todos, por una cosa o por otra, nos hemos distanciado de amigos o familiares postergando las visitas o encuentros con excusas sin sentido, que nos han llevado casi al olvido de personas importantes que pasaron por nuestra vida y que no hemos sabido cuidar.

Y este distanciamiento cada vez se produce en mayor grado en cada una de nuestras relaciones. Cada vez hay menos personas que dediquen un minuto de su día en hablar con el compañero, el panadero, el cajero, el mendigo, el personal de limpieza, el vecino e incluso algún familiar. 

No importa saber de uno o de otro porque parece que ya basta con lo que sabemos de nosotros mismos. Pero con eso estamos perdiendo todo lo que nos aportan los que se cruzan en nuestro camino y lo que nosotros mismos podemos aportar.

No se puede amar a alguien si no se la conoce. 

Nos damos cuenta de que no tenemos cobertura y procuramos acercarnos al router para conectar nuestro móvil o nuestra tablet, pero sin embargo nos quejamos de que no conectamos con algunas personas sin habernos molestado en acercarnos a ellas.

A las personas no se las puede seguir de lejos, hay que estar cerca para sentirlas y conocerlas.

Porque esa pequeña acción, vale la pena; dar esa sonrisa, vale la pena; regalar ese saludo amable, vale la pena; ofrecer esa pequeña ayuda, vale la pena; escuchar con atención, vale la pena; interesarse por los demás, vale la pena; sentir a las personas cerca, vale la pena.

Dice Marian Rojas-Estapé: no hay mejor dopamina que sentirse querido. Hay que sustituir los likes por amor. Hay que estimular con cariño, no con mensajes. No a través de redes sociales y pantallas, sino acercándose a las personas.

No se puede conectar sino estás cerca.

Parece que ya nadie entiende que uno es más feliz  haciendo felices a los demás. Más bien se piensa que uno es más feliz haciendo lo que le da la gana, pero la felicidad que se siente cuando uno hace lo que debe y con quien lo necesita, es inmensamente mayor. Lo otro siempre lleva al vacío interior.

Nunca se olvida a aquel que siempre ha estado y está presente en nuestras vidas. Pero sobre todo es maravilloso escuchar cuando alguien te dice: ¡tú siempre has estado! Eso simplemente significa que te ha importado esa persona o que tú mismo le importaste siempre a aquella persona.

No olvidemos dar sentido a nuestros gestos: la mirada, la escucha, la palabra, el tono, el abrazo, el tiempo que se dedica y las ganas de ayudar. ¡Qué importancia tiene todo esto!

Todos hemos escuchado algunas de estas expresiones: «Nunca podré olvidar esa mirada»; «Sentía que escuchaba cada una de mis palabras»; «Ese abrazo llenó mi corazón»; «El tiempo que me dedicó nunca lo podré olvidar»; «Lo que más recuerdo es que siempre estaba»...

¿Por qué nos olvidamos del gran amor que contagia el amor?

Como decía al principio, no se puede amar a alguien si no se le conoce y solamente se le puede conocer si estamos cerca de él.

Deja que tu corazón hable. Nunca nadie va a escuchar palabras más bonitas que las que salgan de nuestro corazón.

No dejes que te cuenten. Acércate y conecta con esa persona. Preocúpate por conocerla y entrar en su interior. Nunca podremos estar cerca de las personas si no las sentimos. Y si la distancia ha enfriado nuestra relación, busquemos el camino más corto para hacerla renacer.

Solo podrás recuperar lo perdido si no renuncias a buscarlo.

Todo esto mismo pasa con Dios. Habrás perdido la señal y no tendrás cobertura, si no te acercas. Pero si no te acercas, ¿cómo vas a sentirle? Si no hablas con Él, ¿cómo vas a escuchar lo que te dice? Si no te interesas por Él, ¿cómo vas a conocerle? Podrás opinar por lo que te cuentan pero, ¿no será preferible conocerle para tener una opinión verdadera?

¡Acércate para sentir!

Muchas gracias por estar aquí y compartirlo. "Solo podemos iluminar el mundo si transmitimos luz""Solo podemos dejar huella con nuestra acción continua"

09.11.2022
Jesús Portilla
Ningún comentario

Antes fue el blog y ahora, nace el libro.

«Objetivo: El podio de los triunfadores», es el primer volumen del libro que recopila los artículos más leídos en el blog, como agradecimiento a todos mis lectores y mi satisfacción por haber aportado una pequeña semilla que ha superado las novecientas mil visitas.

Me decidí a escribir el blog después de formar parte de un grupo de tutorización para la búsqueda de empleo para jóvenes.

¡Tú puedes! Este era el mensaje de ánimo que el equipo de tutorización queríamos transmitir a esos jóvenes que no encontraban el camino hacia su futuro, manteniendo la confianza en los dones y capacidades recibidas que en ningún momento Dios iba a desaprovechar.

Para mí significó una gran experiencia que me hizo querer plasmar muchas de las preguntas que nos formulaban aquellos jóvenes y además, querer aportar un valor adicional también a los mayores, transmitiendo humildemente y según mi experiencia personal, dónde se encuentra el verdadero podio de los triunfadores.

Como se puede leer en la cabecera del blog, el podio de los triunfadores es el lugar donde te sentirás satisfecho contigo mismo, donde verás que tú has construido parte del mundo y donde te darás cuenta que tu vida ha significado algo importante, habiendo dejando huella allá por donde has pasado.Mis vivencias y mis años, me dicen que ahí está la verdadera felicidad. El verdadero sentido de la vida.Estos artículos, dirigidos hacia un crecimiento personal y espiritual, se escribieron tanto para jóvenes como para mayores, poniendo el corazón en cada uno de ellos y parecen haber dejado huella entre mis lectores. Dicen que lo que sale del corazón, llega al corazón.Me llama la atención que las veces que he querido dejar de publicar, bien por falta de inspiración o simplemente por dejar de aburrir a tantos con mis pensamientos, surgía un comentario de alguien que me hacía recordar que mis humildes palabras tenían un sentido para tener que continuar.También es curioso que cuando creía que alguno de mis artículos iba a suponer un gran impacto por el tema en cuestión, el interés era mínimo, y sin embargo aquello que me dejaba vacío porque mi inspiración «parecía» casi nula, suscitaba gran interés.Estos son algunos de esos ejemplos: «Ser más humano deja huella», «Un quejica nunca puede triunfar», «¿Trabajo o familia?», «No puedes cambiar la dirección del viento, pero puedes ajustar la velas», «Mira más allá de lo que ves». Reflexiones que te harán pensar.Este libro te hará preguntarte si quieres seguir un camino muy diferente al que ahora todos siguen. En el camino puedes encontrar muchas serpientes que te van a tentar, pero tú puedes apartarte de las falsas seducciones que te ofrece el mundo.Es muy fácil llegar al podio cogiendo atajos, dando empujones y haciendo trampas. ¿Pero dónde queda la satisfacción del premio al verdadero esfuerzo? ¿Dónde queda la satisfacción de ser referentes en nuestro comportamiento ante cualquier reto a superar?Espero que la recopilación de estos artículos en este primer volumen, pueda seguir haciendo reflexionar a muchos, para poder dar ese paso que necesitan para encontrar el camino hacia el cielo que pretende esconder este mundo actual, lleno de tentaciones y falsas seducciones.De nuevo muchas gracias a todos los que con vuestra lectura, vuestros comentarios y compartiendo las reflexiones, habéis estado ahí animándome a seguir. Consigue tu libro en Amazon o directamente pinchando en cualquiera de las imágenes de este artículo.Muchas gracias por estar aquí y compartirlo. "Solo podemos iluminar el mundo si transmitimos luz""Solo podemos dejar huella con nuestra acción continua"
16.10.2022
Jesús Portilla
Ningún comentario

(Imagen de LukasBieri en Pixabay)

¿Qué hacer cuando la empresa te pide, te propone o te exige hacer algo que va en contra de tus valores o tu moral?

Casualmente el otro día leí un artículo en la web de https://www.religionenlibertad.com/, que hablaba de alguien al que le proponían el cargo de director farmacéutico, una buena promoción que le venía muy bien. Pero se dio cuenta de un gran problema: una de las moléculas que fabricaba esa fábrica, de la que iba a ser responsable, era la de una píldora abortiva y esto hería profundamente su conciencia. «La conciencia, ese lugar en lo más profundo del corazón de cada hombre donde se discierne el bien y el mal». Estuvo dispuesto a dejar la empresa y así se lo planteó a su superior, que aunque en principio no aceptaba su argumento, después decidió retirar ese producto. Este hombre aparte de mantener su nuevo puesto, recibió la felicitación y agradecimiento de todo su equipo por la valiente y firme decisión.

¿Qué hubiéramos hecho nosotros? ¿Qué hacer cuando la empresa me propone hacer algo no ético o amoral; cuando uno ve cláusulas abusivas, engaño, publicidad engañosa, instrucciones con letra pequeña y no clara; cuando pasan por sus manos productos que no reúnen los protocolos necesarios o la calidad exigida? ¿Qué dicta mi conciencia? ¿Debo hablarlo con mis superiores? ¿Debo ser valiente y rechazar de pleno mi intervención en algo que mi conciencia claramente me dice que está mal?

Un gran dilema que se produce muy a menudo en el mundo laboral y que dado como está el mercado, nos plantea el gran riesgo de perder ese puesto de trabajo.

Pero las cosas nunca van a cambiar si no se actúa con gran valentía ante todo lo que atenta contra la ética, la moral, los valores, la injusticia... Solo cuando uno defiende la verdad y los principios, la oscuridad se convierte en luz.

Nos quejamos de este mundo y todo lo que sucede a nuestro alrededor y que salpica a unos y otros, pero somos unos cobardes y no nos plantamos ante los innumerables abusos que pasan ante nuestros ojos. La falta de denuncias convierte lo amoral en algo normal o corriente que se acepta como bueno sin querer pararse a pensar en las consecuencias y daños colaterales de todas esas decisiones o acciones que van dirigidas a obtener mayores beneficios.

Todo mal pasará factura, así como todo bien tendrá siempre su recompensa. El miedo puede paralizar nuestras buenas intenciones, pero solo cuando ese miedo se vence y se actúa en consecuencia con nuestra conciencia, provoca gran felicidad a nuestro alrededor, esa felicidad que siempre viene de lo bien hecho y de lo único que te hace grande.

Solamente podemos crear sociedades ejemplares, con personas ejemplares.

Muchas gracias por estar aquí y compartirlo. "Solo podemos iluminar el mundo si transmitimos luz""Solo podemos dejar huella con nuestra acción continua"