La importancia de dejar huella en tu vida
La importancia de dejar huella en tu vida
 

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El podio de los triunfadores

 

 

 

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13.11.2018
Jesús Portilla
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¿Te imaginas una vida sin obstáculos? ¿Una vida en la que todo fuera de color de rosa y que el sol siempre iluminara nuestro camino? ¿Una vida en la que nadie tropezase? ¿Una vida en la que no hubiera que poner ganas, pasión, entusiasmo ni esfuerzo a nada? ¿No crees que sería una vida sin sentido? Y no es que el sentido de la vida sea sufrir, pero cuando deja de existir la superación, el interés por aprender, por mejorar, por encontrar nuevos caminos, el día a día se convierte en una rutina desconcertante que nunca puede ayudar a caminar hacia la felicidad. Porque tú cuando te encuentras un obstáculo, ¿qué haces? ¿Te paras y esperas que desaparezca o alguien te lo quite? ¿Te das la vuelta? ¿O por el contrario te paras a pensar y buscas soluciones? ¿Y no crees que precisamente esto es lo que nos hace crecer, mejorar y poder seguir el camino? Aunque la mayoría de nuestros grandes obstáculos están en nuestra cabeza, son grandes rocas, grandes montañas, grandes oscuridades que no nos permiten continuar porque nos paralizan, nos bloquean y nos impiden avanzar enviándonos multitud de mensajes: ¡no sé cómo se hace!, ¡yo no puedo!, ¡esto no es para mí!, ¡seguro que enfermo!, ¡me va a doler!, ¡van a decirme que no!, ¡seguro que llueve!, ¡me va a sentar mal! Y montones y montones de ejemplos que uno y otro hacemos dueños de nuestra mente para no poder avanzar en nuestro camino. Pero, ¿sabes lo que pasa cuando te enfrentas a los obstáculos? ¿Esos que encontramos en la calle, en la carretera, en el trabajo y en nuestra mente? Que te das cuenta que solo estaban ahí para que te esforzaras y descubrieras tus dones, cualidades y capacidades para guiar tu camino con la fuerza, el empeño, la determinación y el entusiasmo que dan la confianza en uno mismo. Los obstáculos son los que definen nuestro carácter, son el reto diario ante la pasividad, el abatimiento, la desgana, la desconfianza y, cuando los apartas,  es como cuando abres una puerta o una caja y descubres el gran regalo, ese maravilloso regalo que solo está en tu interior y que todos los días te pide que le dejes salir y que confíes en su magia. Me apunté esta frase que escuché en una conferencia: Ama lo que acontece, porque seguro que es una lección que tienes que aprender, es una experiencia para conseguir tu fin. Y es que eso que acontece, que en principio nos parece un obstáculo, algo que parece decirnos que no sigamos, es precisamente lo que nos permite seguir con el aprendizaje que acabamos de recibir, con ese supuesto impedimento que paralizó nuestro camino provisionalmente. Todos tenemos una vocecilla maliciosa malvada que intenta sobresalir y gritar para que no se escuche la otra, la buena, la verdadera, esa que viene desde el alma, desde el corazón, esa que te dice: ¡atrévete!, ¡no dudes!, ¡confía!, ¡hazlo como sea pero hazlo!, ¡tú lo puedes todo!, ¡sonríe a la vida y descubre su propia sonrisa!, ¡tu cuerpo es una máquina perfecta!, ¡tú eres el único dueño de tus pensamientos!, ¡tu mente no manda sobre ti!, ¡eres un ser fantástico!, ¡no te rindas nunca! Me alegra saber que muchos de los mensajes de mi libro "Cierra el paraguas y mójate", han hecho comprender que los grandes obstáculos, al final, son los que guían verdaderamente el camino cambiando tus decisiones o incorporando algunas nuevas y necesarias. No dudes que los obstáculos guían tu camino. No dudes que son los que nos han hecho aprender lo que sabemos y los que van a hacer que sigamos aprendiendo. No dudes que por grandes que sean, siempre se pueden superar y lo que esconden tras ellos siempre será fuente de sabiduría. No dudes que igual que los niños cayeron infinidad de veces y supieron levantarse, tú también podrás hacerlo y ayudar a otros a conseguirlo. Los obstáculos son las llaves de las puertas que deberás abrir y que te permitirán llegar a tu destino. Fantástico el vídeo de la campaña de la Fundación ONCE: "No te rindas nunca".  "Cuando la vida te derriba, puedes levantarte". Muchas gracias por estar aquí y compartirlo.  "Solo podemos iluminar el mundo si transmitimos luz" "Solo podemos dejar huella con nuestra acción continua"
27.10.2018
Jesús Portilla
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Muchas y variadas fueron mis actividades de esta última semana, pero quiero destacar algunas que me dejaron una huella importante: La lectura de unos capítulos del libro de Rick Warren, "Una vida con propósito". También fui invitado a una reunión de trabajo y aportación  de ideas en el programa de emprendedores de la Fundación Créate. Además, coincidió con una conferencia que dio Marcos Cartagena en el Máster de Emprendedores sobre el sentido de la vida y que podéis ver aquí. Y para que la semana fuera completa, asistí a la invitación de la Fundación máshumano correspondiente al Programa Talento Solidario, Espacio Somos "Mi huella digital: Likes que cambian vidas" . Todo ello parece que estaba conectado entre sí, porque me llevó a pensar mucho en esas pequeñas cosas de la vida que determinan las grandes. Me pareció un gran testimonio la historia de la vida de emprendimiento de Marcos Cartagena, creando una empresa que le llevó al éxito en Japón y que sin embargo a él le supuso un fracaso como persona, porque no pudo encontrar el verdadero sentido de la vida. Sin embargo, el aprovechamiento de los muchos años investigando la cultura japonesa y su propósito, le llevaron a crear una nueva empresa, ese gran sueño donde aportar sus conocimientos, encontrando el Ikigai, la verdadera razón de vivir. Me alegró ver la pasión y el entusiasmo de cada uno de los asistentes a la reunión en la Fundación Créate, aportando ideas, experiencias y conocimientos para el crecimiento de los jóvenes estudiantes que les introduce en la aventura de desarrollar un proyecto de emprendimiento en sus etapas educativas, diseñado para la puesta en marcha del "Módulo de empresa e Iniciativa Emprendedora". En él se plantea el desarrollo de un proyecto empresarial relacionado con el ámbito de sus estudios, permitiendo acercar al alumnado a su realidad profesional mientras desarrolla su capacidad de innovar y la confianza en sí mismos para llevarlo a cabo. Pero es que pasó lo mismo y todavía con más fuerza, con cada uno de los participantes en el "Programa Talento Solidario" de la Fundación mashumano, presentándonos cada uno de sus proyectos. Solo ver la expresión de alegría en sus caras al contar las historias de trabajo y esfuerzo poniendo sus conocimientos al servicio de los demás, demostraba claramente la importancia de dejar huella en tu vida. Y es que cuando emprendes algo solo por fama y dinero, sin ningún afán de servicio, obtienes la notoriedad y el reconocimiento externo, pero tu interior queda vacío. Buscas las grandes cosas cuando las pequeñas son las que te engrandecen. La mayoría de las veces buscamos esa notoriedad, ser reconocidos, ese puesto en primera fila y que nos consideren importantes, cuando el valor humano número uno está en la humildad, en la sencillez, en el afán de servicio sin buscar la recompensa sino encontrar el verdadero sentido de la vida y participar en la felicidad de las personas con las que nos cruzamos a diario. Decimos no tener tiempo para ayudar o solamente tenemos disponibilidad para esas cosas que nos producen mayor satisfacción. No prestamos atención a las necesidades ajenas porque nos da miedo a sentirnos atrapados en una responsabilidad que no consideramos nuestra, y no nos damos cuenta que puede que no tengamos una nueva oportunidad de servir a esa persona, no aprovechando ese momento de verdadera entrega de felicidad que se pone en nuestro camino. La notoriedad no puede distraernos de las llamadas que recibimos para detenernos en el verdadero camino de la vida, en ese camino al podio de los triunfadores que tanto repito en mis artículos. Los mayores reconocimientos y agradecimientos, siempre vienen cuando nuestras acciones nos parecen mínimas, pero han dejado una huella importante en el corazón de alguien. Las cosas pequeñas de la vida se convierten en grandes, porque lo que parece simple, lo sencillo, lo ordinario, lo convertimos en extraordinario porque sale del corazón y no de ningún interés personal. Nos gusta ser escuchados, que admiren y feliciten nuestro éxito, nuestras acciones, nuestra amplia cultura, el manejo de muchos y diferentes idiomas, y no nos damos cuenta que nuestro silencio, nuestro afán de escucha y nuestras pequeñas acciones, demuestran la mayor sabiduría y el mayor acto de generosidad. Decía John Wesley: "Haz todo lo bueno que puedas, de todas las maneras que puedas, en todos los lugares que puedas, en todos los momentos que puedas, a todas las personas que puedas, cada vez que puedas". Y es que cuando hacemos cosas pequeñas, descubrimos lo que se esconde en nuestro corazón y esas pequeñas cosas las convertimos en cosas grandes. Mi reconocimiento, felicitación y gratitud a todos los que se han cruzado conmigo esta semana, testimoniando lo que es una vida con propósito. Muchas gracias por estar aquí y compartirlo.  "Solo podemos iluminar el mundo si transmitimos luz" "Solo podemos dejar huella con nuestra acción continua"
10.10.2018
Jesús Portilla
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Libérate de tu corteza, libérate de tu escudo! Decía Frederick Faust: dentro de cada hombre hay un gigante dormido y cuando el gigante despierta suceden milagros. Y es cierto que suceden grandes milagros, pero lo que pasa es que parece que muchos tienen miedo a que ese gigante despierte, se haga con ellos y no puedan dominarle. No se dan cuenta de que ese gigante es parte de ellos mismos y que dejándolo salir es la única manera de descubrir la valentía, la fuerza, los dones y las capacidades que poseen. Precisamente esa corteza que te preserva y te envuelve, es la que impide que tu fruto, eso tan maravilloso que se esconde en tu interior, nunca pueda compartirse con los demás, descubriendo lo que puedes dar y lo que puedes recibir. Esa corteza que supuestamente te da seguridad, es la que te impide vivir, descubrir, crecer y admirar ese milagro que se esconde en cada persona que se cruza en tu camino y en todas las maravillas que te rodean. Hablan de sacar la mejor versión de ti mismo, y la mejor versión solo la puedes ofrecer al mundo si te quitas ese escudo protector, si sales de la famosa zona de confort y decides ofrecer lo más fantástico de ti y compartirlo. Precisamente en mi libro Cierra el paraguas y mójate y desde el mismo título, invito a salir de esa zona que comentaba en el párrafo anterior, porque mojarse no es solo empaparse de la vida, sino dar vida con lo que tú aportas a la misma, decidiendo y emprendiendo acciones que provocan un gran crecimiento; el propio y el de los que tienes a tu alrededor. Si no te liberas de esa corteza que te envuelve, no solo nunca podrás ver lo que tienes a tu alcance en el exterior, sino que tampoco nada ni nadie podrá descubrir los frutos que escondes, frutos que no compartirás, frutos que morirán sin haber dado vida alguna ni proporcionado ningún beneficio. Cuando te quitas la corteza, cuando das un paso adelante, cuando cierras el paraguas, cuando te mojas de verdad, descubres ese gigante que tienes en tu interior que te dota de esa grandeza para sacar la mejor versión de ti mismo y hacer de éste un mundo mejor. Solo así sentirás que tu fruto ha dejado una gran semilla, una gran huella en el camino para los que vienen detrás de ti; ellos cuentan con tu experiencia y sabiduría para crecer, procurando además el crecimiento de los que siempre seguirán sus pasos, beneficiándose uno tras otro de ese gran milagro del despertar al mundo entregándose a él. Muchas gracias por estar aquí y compartirlo.  "Solo podemos iluminar el mundo si transmitimos luz" "Solo podemos dejar huella con nuestra acción continua"